jueves, 10 de octubre de 2013

MARÍA MADRE DE DIOS

“yo te desposare conmigo para siempre, te desposare conmigo en justicia y en derecho, en amor y en compasión, te desposare conmigo en fidelidad, y tu conocerás a Yahveh.” [1]
                                                                                                                               

“El que nació no de la sangre, ni del deseo de carne, ni del deseo de hombre, sino que nació de Dios.”[2]









Presentación:
Siempre me causo mucha controversia, el que los hombres nos enfrasquemos en una discusión, que para nosotros los católicos, “o por lo menos, los buenos y verdaderos católicos”, no tiene discusión, “LA VIRGINIDAD PERPETUA” de nuestra Madre, María.
Quiero mediante esta corta  pero interesante monografía aclarar un poco más el tema, en general de los DOGMAS MARIANOS y muy particularmente sobre el de “LA VIRGINIDAD PERPETUA”.
VIRGINIDAD PERPETUA.- María es fiel durante toda su existencia a la vocación para lo que Dios la llamó. El cristiano vive este dogma cuando trabaja para vivir fielmente la vocación a la que ha sido llamado.
Con este tema pretendo enriquecerme yo misma, en el conocimiento de las verdades Marianas y también ayudar a otras personas que quisieran investigar más a profundidad.
María gozó de privilegios que ningún otro gozará. Sin embargo todo cristiano está llamado a participar de cada uno de estos privilegios. María es fiel durante toda su existencia a la vocación para la que Dios la llamó.
San Ireneo de Lyon llamaba a María la "segunda Eva" porque a través de María y su elección voluntariamente aceptada, Dios deshizo el daño hecho por la elección de Eva de comer el fruto prohibido.
A pesar de ser una figura casi oculta en los evangelios (con pocas menciones), la atención sobre la persona de María fue creciendo con el paso de los siglos, apareciendo en las reflexiones sobre ella todo tipo de virtudes y cualidades acordes con su papel como madre de Dios.
Contemplaremos a María como modelo acabado de mujer, como encarnación ideal de los valores femeninos, valores concretos como la maternidad y la virginidad que nos señalan los dos caminos de realización de la vocación de la mujer y que logran en María su mayor y mejor exponente, porque en Ella se conjugan a la perfección y se realizan de la manera más acabada.
De allí que la autentica piedad mariana, ha de consistir en saber abandonarse y dejarse guiar por María. María es un modelo porque en sus condiciones concretas de vida Ella se adhirió total y responsablemente a la voluntad de Dios, porque acogió la Palabra y la puso en práctica, porque su acción estuvo animada por la caridad y por el espíritu de servicio.
San Ignacio de Antioquía dice en su carta a los efesios,
  “Si alguno cree que aquel que fue crucificado bajo Poncio Pilatos entro en el mundo como un ser santo y portador de salvación y mantiene que no nació de la virgen y del Espíritu Santo, sino de José y María, a ese tal le falta lo necesario para tener fe plena”
Esperando que esta investigación llegue a satisfacer a más de una persona, sobre las verdades de nuestra Madre, tratare de despejar algunas dudas que han sido analizadas a través de los siglos por los Padres de la Iglesia (teólogos y Santos).




CAPITULO I   LOS DOGMAS MARIANOS
1.1           El nombre de María.
 María es un nombre conocido en el Tanaj o Antiguo Testamento por haber sido nombre de la hermana de Moisés y Aarón , originalmente escrito como Miryām, la versión de los Setenta lo menciona como Mariám (Mαριαμ), el cambio en la primera vocal señala tal vez la pronunciación corriente, la del arameo, que se hablaba en Palestina antes del nacimiento de Cristo. Al igual que con los nombres de Moisés y Aarón, que fueron tomados con sumo respeto, el de María no se usó más como nombre común, pero la actitud cambió con el tiempo y fueron puestos como señal de esperanza por la era mesiánica.
En el texto griego del Nuevo Testamento, en la versión de los Setenta, el nombre usado era Mariám, María sería probablemente la forma helenizada de la palabra.
Aunque en la Edad Media se le buscó significados más piadosos que exactos, bajo los actuales descubrimientos arqueológicos, "Alteza"[3] o "Ensalzada"[4] son los significados más cercanos al nombre de origen hebreo.
1-2  LAS VERDADES FUNDAMENTALES SOBRE MARÍA
No todo lo que Dios ha querido manifestarnos está en la Escritura. Hay que contar también con la Tradición. Ambas son fuentes de revelación. Apoyándose en ellas, y con el uso de la razón, la Iglesia explicita, enriquece y en cierto sentido traduce para los fieles el mensaje cristiano primordial. El Vaticano II, en la Dei Verbum[5], lo resume así: “La teología se apoya, como en cimiento perdurable, en la Sagrada Escritura unida a la Tradición; así se mantiene firme y recobra su juventud, penetrando a la luz de la fe, la verdad escondida en el misterio de Cristo”[6]
La teología nos presenta el retrato espiritual de María. Y ello a base de ciertos trazos, unos más importantes que otros. De entre aquéllos, a los que llamamos verdades fundamentales- hay algunos que reciben el nombre de dogmas.
La Virgen no puede ser objeto de culto de adoración o latría[7] Pero sí se honra a la Virgen de una manera especial, a la que la Iglesia llama "hiperdulía[8]" que es una veneración mayor a la que se da a los santos del cielo, ellos son objeto de culto de "dulía[9]" o veneración.

Ø  María, Corredentora
Ø  María, Reina
Ø  María, Madre espiritual
Ø  María, Medianera.
1.2.1 María, Corredentora
No se trata de un dogma; es sólo una verdad cierta como todas las que siguen. Esta colaboración no fue necesaria. La actuación del Redentor era completa y suficiente. Sólo que el mismo Hijo quiso dar a los actos de su Madre un valor corredentivo en orden a la salvación del mundo.

1.2.2- María, Reina
El Papa Pío XII proclamaba en 1954 (Centenario del dogma de la Inmaculada) la realeza de María y establecía su fiesta en la Iglesia. Este título no es metafórico; es bien real.
María es Reina por ser la Madre de Jesucristo, Rey de los Siglos. El Vaticano II ha dicho que María “ha sido exaltada por el Señor como Reina del Universo...y, ya glorificada en los cielos en cuerpo y alma, es la imagen y principio de la Iglesia que ha de ser consumada”[10]

1.2.3      María, Madre espiritual
María se llama, y es con toda propiedad, la Madre de los hombres. También aquí por una doble razón. La maternidad espiritual de María comenzó en el momento mismo de la encarnación del Verbo en su seno virginal. Desde que empezó a ser la Madre de Jesús era la Madre del Redentor y de todos los redimidos, hermanos suyos.
Así lo proclamó Pablo VI el 21 de noviembre de 1964, y ordenó que el pueblo cristiano la honre e invoque con este título. El cual quiere decir que María cuida con solicitud maternal de la Iglesia que peregrina hacia el Padre.



1.2.4      María, Medianera
Esta es la tradicional doctrina de la Iglesia sobre la verdad conocida como: La mediación universal de María o María dispensadora de todas las gracias.

Los puntos en que se sustenta esta fe.
Ø  Cristo es el único mediador.
Ø  Pero Él —no por necesidad sino por benevolencia— ha querido asociarse otros mediadores. Entre ellos, María.
Ø  Finalmente, como concluye el Concilio, “la Iglesia no duda en confesar esta función subordinada de María, la experimenta continuamente y la recomienda a la piedad de los fieles, para que, apoyados en esta protección maternal, se unan con mayor intimidad al Mediador y Salvador”[11]
Ø  La mediación de María fluye de un doble hecho: primero, su maternidad espiritual. Ésta exige no sólo la transmisión de la vida sobrenatural, sino también su conservación. Y segundo: su corredención maternal, que requiere la aplicación de la redención a cada uno de los redimidos.
A María, se la llama de diferentes maneras y la veneramos también de diferentes formas y nombres pero eso no quiere decir que se trata de diferentes personas,  sea como la llamemos, o la veneren sigue siendo la misma y es única: María la madre de Dios, la siempre Virgen”….
Este peculiar caso…. De los nombres que se le da a María, se debe a la tradición de los pueblos, a la cultura, a las diferentes regiones del planeta, ya que los seres humanos nos diferenciamos por nuestras costumbres, “mas la fe en María nos une a todos por que ella es Universal”.
CAPITULO II. DOGMAS MARIANOS
2.1 ¿Que es un dogma?
Dogma es una verdad que pertenece al objeto de la fe de una manera irreversible. Todo Dogma ha sido revelado por Dios de una manera explícita o implícita. Y ha sido solemnemente definido por el magisterio de la Iglesia o propuesto como tal por la tradición invariable de la misma Iglesia. Negar algún Dogma equivale a negar la misma fe, pues supone negar la autoridad de Dios, que lo ha revelado.
1.     La maternidad divina
4.     La Virginidad Perpetua
2.2.1  LA MATERNIDAD DIVINA
Este Dogma enseña que María es verdadera madre de Dios porque engendró al Hijo de Dios, la segunda persona de la Trinidad,. Por eso María es verdaderamente su Madre. Esta verdad está contenida en la Sagrada Escritura y fue definida por el Concilio de Éfeso[12] y otros Concilios universales, como el de Calcedonia[13] , y segundo de Constantinopla[14].
 El Concilio de Éfeso, del año 431, definió:
"Si alguno no confesare que el Emmanuel (Cristo) es verdaderamente Dios, y que por tanto, la Santísima Virgen es Madre de Dios, porque parió según la carne al Verbo de Dios hecho carne, sea anatema[15]."
2.3.2    LA INMACULADA CONCEPCIÓN
El Dogma de la Inmaculada Concepción establece que María fue concebida sin mancha de pecado original. El dogma fue proclamado por el Papa Pío IX[16].
"Declaramos, pronunciamos y definimos que la doctrina que sostiene que la Santísima Virgen María, en el primer instante de su concepción, fue por singular gracia y privilegio de Dios omnipotente en previsión de los méritos de Cristo Jesús, Salvador del genero humano, preservada inmune de toda mancha de culpa original, ha sido revelada por Dios, por tanto, debe ser firme y constantemente creída por todos los fieles[17].
2.4.3    LA ASUNCIÓN
El Dogma de la Asunción se refiere a que la Madre de Dios, luego de su vida terrena fue elevada en cuerpo y alma a la gloria celestial. Este Dogma fue proclamado por el Papa Pío XII[18],
 “con la autoridad de nuestro Señor Jesucristo, de los bienaventurados apóstoles Pedro y Pablo y con la nuestra, pronunciamos, declaramos y definimos ser dogma divinamente revelado que La Inmaculada Madre de Dios y siempre Virgen María, terminado el curso de su vida terrenal, fue asunta en cuerpo y alma a la gloria del cielo”[19]
 LA VIRGINAL PERPETUA DE MARÍA:
De este Dogma hablare en el capitulo III ya que es el centro de mi monografía.
CAPITULO III: LA VIRGINIDAD PERPETUA DE MARÍA
3.1 El Dogma de la Perpetua Virginidad
El Dogma de la Perpetua Virginidad se refiere a que María fue Virgen antes, durante y perpetuamente después del parto.
"Ella es la Virgen que concebirá y dará a luz un Hijo cuyo nombre será Emanuel[20][21]

En vista de las circunstancias en las que se dio la profecía, los comentaristas bíblicos han intentado identificar a un “Emmanuel” de los días de Isaías de quien se pudiera decir que sirvió de señal de que ‘Dios estaba con ellos’.
Se ha dicho que la profecía relativa a “Emmanuel” tuvo un primer cumplimiento en un tercer hijo de Isaías que le dio una doncella judía que llegó a ser su segunda esposa. Algunos comentaristas judíos han intentado aplicar la profecía al nacimiento del hijo de Acaz, Ezequías. No obstante, este no podría ser el caso, pues la profecía se dio durante el reinado de Acaz cuando Ezequías ya tenía por lo menos nueve años de edad[22].
En el cumplimiento final de la profecía, se identifica a Emmanuel, por supuesto, con la persona del Señor Jesucristo y las funciones que desempeña, (la comprometida y todavía virgen María). En el caso de María no había ninguna duda de que fuese virgen cuando quedó “encinta por espíritu santo”, pues tanto Mateo como Lucas registraron este hecho[23].
Dijo Mateo. Era una señal que identificaba al Mesías por tanto tiempo esperado. Por consiguiente, al tratar sobre estos hechos, el evangelio de Mateo[24] , usa la palabra griega par·thé·nos[25], para traducir ‛al·máh, diciendo: “¡Miren! La virgen “par·thé·no” quedará encinta y dará a luz un hijo.
            Y le pondrán por nombre Emmanuel[26]. Esto no significa de ninguna manera que Mateo se estuviera tomando libertades o estuviera deformando el texto. Alrededor de un siglo antes los traductores judíos de la Versión de los Setenta griega también habían usado par·thé·nos al traducir Isaías 7:14.
La theotokos.- Como la doctrina de la Trinidad considera a Jesús una de las personas divinas (Padre, Hijo y Espíritu Santo), se le da a María el título de theotokos[27], 'Madre de Dios'. Según la teología católica, es correcto denominarla de esta forma pues Jesús unía en una misma persona dos naturalezas (la humana y la divina), y cuando se habla de María como Madre de Dios se refiere a María como madre de Jesús en toda su persona. El catolicismo encuentra correcto el referirse a María como Hija de Dios Padre, Madre de Dios Hijo, y Esposa del Espíritu Santo. Su razonamiento lógico es el siguiente; "Si Jesús es Dios y María es madre de Jesús, entonces María es Madre de Dios". La encarnación significa que en un instante la segunda Persona de la Trinidad, el Verbo, de naturaleza divina, asumió plenamente la naturaleza humana -sin menoscabo de su condición divina- al ser concebido milagrosamente en María. Como fue instantánea y esencial, María en ese momento empezó a ser madre de Jesús: hombre-Dios[28].
"La profundización de la fe en la maternidad virginal ha llevado a la Iglesia a confesar la virginidad real y perpetua de María incluso en el parto del Hijo de Dios hecho hombre. En efecto, el nacimiento de Cristo "lejos de disminuir consagró la integridad virginal" de su madre. La liturgia de la Iglesia celebra a María como la 'Aeiparthenos', la 'siempre-virgen'."[29]
Se llama a esta prerrogativa la virginidad perpetua de María. Este Dogma incluye la virginidad de María antes de la concepción del Hijo de Dios, en su concepción, en su nacimiento y después de éste.
María permaneció virgen en el momento de la concepción del Verbo, porque fue hecha Madre de Dios por obra del Espíritu Santo, sin intervención de varón.
Fue virgen en el parto, porque el nacimiento del Hijo de Dios no quebrantó, más bien consagró su virginidad. Es una verdad enseñada a través de la tradición de la Iglesia. La ratifica el Vaticano II al decir que “su Hijo primogénito, lejos de disminuir, consagró su integridad virginal”[30]
María fue virgen después del nacimiento de Jesús, porque no tuvo comercio carnal con ningún hombre. Esto lo ha reafirmado el magisterio de la Iglesia en muchas ocasiones proclamando la virginidad perpetua de María[31]
La virginidad perpetua de María es doctrina contenida en el Nuevo Testamento y profesada desde la época más remota.

El dogma de la virginidad perpetua de María significa:

1º  Que concibió al Hijo de Dios, segunda persona de la Santísima Trinidad, virginalmente;
2º  Le dio a luz virginalmente;
3º  Permaneció virgen a lo largo de toda su vida terrena, y por consiguiente, ahora reina gloriosa como Virgen de las vírgenes.

La Iglesia expresa esto con una fórmula muy hermosa según la cual dice que María fue virgen ante partum, in partu et post partum.
Esta afirmación no es simplemente un cumplimiento piadoso; expreso la creencia universal y unánime de la Iglesia de Cristo; es una verdad revelada; está solemnemente definida como Dogma.
3.2  Declaración del Dogma.-
El tercer concilio de Letrán, celebrado bajo el papa San Martín I, en el año 649, definió:
 “Si alguno no reconoce, siguiendo a los Santos Padres, que la Santa Madre de Dios y siempre virgen e inmaculada María, en la plenitud del tiempo y sin cooperación viril, concibió del Espíritu Santo al Verbo de Dios, que antes de todos los tiempos fue engendrado por Dios Padre, y que, sin pérdida de su integridad, le dio a luz, conservando indisoluble su virginidad después del parto, sea anatema”.
3.3FUNDAMENTACIÓN BÍBLICA
La biblia nos habla claramente, que María nunca quiso dejar de ser virgen, ella obedeció al padre, en todo lo que le pidió, fue ha sido es y será el ejemplo mas fiel de obediencia, pero también tenemos claras muestras de su deseo de conservarse intacta para Dios, en este capitulo hablaremos de los sustentos bíblicos que corroboran este Dogma.
3.3.1    La concepción virginal de María.
El hecho de la virginidad de María en el nacimiento de su hijo Jesús se afirma claramente en la Biblia:
“El nacimiento de Jesús fue así: Estando desposada María, su madre, con José, antes que se juntasen, se halló que había concebido del Espíritu Santo”[32]
“El ángel Gabriel le dijo: María, no temas, porque has hallado gracia delante de Dios... y ahora concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo... María dijo al ángel: ¿Cómo será esto? pues no conozco varón. Respondiendo el ángel le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti... y el Ser Santo que nacerá de ti será llamado Hijo de Dios”[33]
“El que nació no de la sangre, ni del deseo de carne, ni del deseo de hombre, sino que nació de Dios”[34]

Estos tres textos bíblicos son testimonios sólidos para afirmar el hecho de la virginidad de María en la concepción de Jesús.
3.3.2 Antes del Parto.
Está explícito en la Anunciación:
"Al sexto mes..." [35]
El ángel es enviado a una joven virgen...
 “El ángel informa a José que María ha concebido por obra del Espíritu Santo”[36]
 “La pregunta de María revela su estado de virginidad”[37]
La explicación que el ángel da a María muestra la concepción singular y milagrosa: "Por obra del Espíritu Santo"[38]
3.3.3  En el Parto.
            Dio a luz a su Hijo sin perder su Virginidad por gracia de Dios. Podemos compararla con "El rayo de luz que pasa por el cristal, sin romperlo"[39]
La fe tampoco se resiste a admitir que el nacimiento de Cristo haya sido milagroso. Muchos autores afirman que las profecías de Isaías (Is. 7, 14) y el texto del nacimiento (Lc. 2,7) en que María está en actividad, hacen referencia a un parto milagroso, de modo que María mantuviera su integridad virginal.
3.3.4  Después del Parto.
La objeción que puso María al ángel por su virginidad. ¿Cómo será esto?, indica el deseo de María por mantenerse Virgen, deseo que no pudo ser cambiado radicalmente después del nacimiento de Jesús. Esto indica que en María existe un propósito de Virginidad. Tampoco por parte de Dios se podría pensar que hubiera en El, motivo alguno para hacer un milagro que conservara la Virginidad de María, si ella no pensara en conservarse después.
“Hay dos momentos en la Sagrada Escritura que pareciera indicar que María tuvo otros hijos”.
3.4 HIJO PRIMOGÉNITO
 Se llama a Jesús "Hijo Primogénito" de María. No significa que tuviese más hijos. Mateo señala a Jesús como primogénito para mostrar que Jesús por ser su primer hijo es según la ley israelita, consagrada al Señor[40].
Textos en los que se menciona a la Madre y hermanos de Jesús. La palabra hermanos entre todos los semitas se aplica a parientes, sobre todo a primos. Ningún texto afirma que estos hermanos de Jesús sean hijos de María cosa que confirma lo dicho[41].
            Fundamentación Teológica.- Los padres de la Iglesia basándose en el Antiguo y Nuevo Testamento defienden con radicalidad la concepción virginal de Cristo.
3.5  LA PALABRA "HASTA".  La Biblia dice que José no "conocía" a María (no tuvo relaciones sexuales con ella) "hasta" que ella dio a luz. Según los protestantes el uso de la palabra "hasta" implica que José y María tuvieron relaciones después de ella dar a luz. Pero esto es una errada interpretación del lenguaje bíblico. 
 Hay muchos pasajes de la Biblia en que la palabra "hasta" NO indica un cambio posterior de estado. Por ejemplo,   "Porque debe él (Jesús) reinar hasta que ponga a todos sus enemigos bajo sus pies[42]" Obviamente Cristo NO dejará de reinar después de vencer a sus enemigos.
Más bien será entonces cuando su reino se haga evidente a todos. La Biblia nos dice que "Cristo reinará para siempre[43]".  Otros ejemplos del uso de la palabra "hasta" sin cambio posterior de estado:[44]
Mateo quiso especificar que el parto de Jesús fue virginal. No especificó lo que ocurrió después.
Pero, igual que en 1 Cor 15,25, se entiende que el reinado de Jesús continúa después de poner a sus enemigos bajo sus pies, también en Mateo podemos deducir que María, habiendo dado a luz al Verbo virginalmente, por obra del Espíritu Santo, se mantuviera siempre virgen, según su propósito expresado en Lc 1,34. Esta es la fe de la Iglesia de los primeros siglos atestiguada por los padres, como podremos darnos cuente mas adelante en esta monografía.

3.6  LA ANUNCIACIÓN - ¿SABÍA MARÍA QUE SERÍA UNA VIRGEN A PERPETUIDAD?

Cuando el Arcángel Gabriel le dijo a María que concebiría un hijo varón, ella respondió: ¿Cómo puede ser esto si soy virgen?[45]. Es una pregunta extraña dado que ella estaba por casarse. ¿Por qué no habría pensado que tendría ese bebé en forma normal con José inmediatamente después de casarse? Tal vez sabía que permanecería virgen en un matrimonio casto con José. Tal vez le había sido revelado previamente. El ángel de ningún modo se enojó con su aparentemente tonta pregunta. Cuando Zacarías preguntó lo mismo "¿Cómo lo sabré?"[46]. Respecto del nacimiento de Juan el Bautista de su anciana esposa Isabel, Dios lo castigó por su duda.[47]. Pero María no dudaba de Dios, ella honestamente no sabía cómo podría tener un hijo y permanecer virgen en su matrimonio.

3.7  La posición de los Reformadores sobre la Virginidad Perpetua de María

Cualquiera sea la posición teológica que uno pueda tomar hoy en el tema de la Mariología, nadie es capaz de apelar a su propia (la de uno mismo) "tradición reformada" como fundamento a menos que lo haga con el mayor de los cuidados... La doctrina Mariana de los reformadores es consonante con la gran tradición de la Iglesia y con la de los Padres de los primeros siglos en particular...
Considerando la doctrina Mariana de los reformadores, hemos visto ya que no hay animosidad de su parte en todo lo concerniente a la santidad de María y su virginidad perpetua[48]...
            María fue separada formalmente de la oración y celebraciones protestantes en el siglo XVI; en el siglo XX este divorcio es completo. Incluso cantar el "Magnificat" causaba escrúpulos a los puritanos y, si abandonaron el Credo de los Apóstoles, no fue solamente por causa del ofensivo adjetivo "católica" sino también por la mención de la Virgen...
Calvino, al igual que Lutero y Zwingli, enseñaban la virginidad perpetua de María. Los fundadores de la Reforma, siempre aplicaban, aunque con cierta resistencia el título de Theotokos a María...Calvino llamaba a sus seguidores a venerarla y alabarla como maestra que los instruía en los mandamientos de su Hijo.

Martin Lutero sobre la Virginidad Perpetua de María

Cristo, nuestro Salvador, fue el fruto real y natural del vientre virginal de María...Esto sin la cooperación de un hombre y ella permaneció virgen después[49].
Cristo...fue el único Hijo de María, y la Virgen María no tuvo otros hijos aparte de Él... Me inclino a aceptar a quienes declaran que los "hermanos" realmente significan "primos" aquí ya que el escritor sagrado y los judíos en general siempre llamaban hermanos a los primos[50].
Una nueva mentira acerca de mí está circulando. De acuerdo a ella se supone que yo he predicado y escrito que María, la Madre de Dios, no fue virgen antes o después del nacimiento de Cristo[51]...
La Escritura no dice o indica que ella haya perdido su virginidad luego...
Cuando Mateo (1,25) dice que José no conocía carnalmente a María “hasta” que ella dio a luz a su hijo, no dice seguidamente que la haya conocido luego; al contrario, significa que nunca la conoció...Esta charlatanería...es injustificada...el nunca tomó en cuenta ni prestó atención ya sea a la Escritura o al idioma común[52].
Lutero. . . ni siquiera consideró la posibilidad de que María pudiera tener otros hijos además de Jesús. Esto es consistente con la aceptación durante toda su vida de la idea de la virginidad perpetua de María.[53]

Huldreich Zwingli

En septiembre de 1522, Zwingli hizo una lírica defensa de la virginidad perpetua de María Madre de Cristo...para negar que María permaneció "inviolada" antes, durante y después de dar a luz a su Hijo habría que dudar de la omnipotencia de Dios...y sería correcto y beneficioso repetir el saludo angelical -no oración- "Ave María"...Dios estimó a María por sobre todas las creaturas, incluyendo los ángeles y santos es su pureza, inocencia e invencible fe lo que el género humano debiera seguir. La oración de cualquier manera, debe ser...solamente a Dios...
'Fidei expositio,' el último panfleto de su puño y letra...hay una especial insistencia en la virginidad perpetua de María[54]
Zwingli.- en 1524 imprimió un sermón sobre: "María, siempre virgen, madre de Dios".
Nunca he pensado, ni mucho menos enseñado o declarado públicamente, nada concerniente al sujeto de la siempre Virgen María, Madre de nuestra salvación, que pudiera ser irrespetuoso, impío, inmerecido o malo...creo con todo mi corazón, acorde a la palabra del Santo Evangelio que esta virgen pura que trajo para nosotros al Hijo de Dios permaneció en el parto y después de éste, virgen pura y sin mancilla por la eternidad.[55]

Heinrich Bullinger

Bullinger (d. 1575). . . defiende la virginidad perpetua de María... y arremete contra los falsos cristianos que la defraudaron o faltaron en darle merecida alabanza: "en María todo es extraordinario y todo más glorioso como brotado de la pura fe y ferviente amor hacia Dios. "Ella es" la más única y noble miembro de la comunidad cristiana”.
"La Virgen María...totalmente santificada por la gracia y la sangre de su único Hijo y abundantemente enriquecida con el don del Espíritu Santo y preferida sobre todo...ahora vive feliz con Cristo en el cielo y es llamada -y permanece siempre- Virgen y Madre de Dios[56]"

 John Wesley (Fundador de la Iglesia Metodista)

la bienaventurada virgen maría, quien, después de darlo a luz, continuó virgen pura y sin mancha[57].

 

 

3-8  LOS GRANDES PADRES DE LA IGLESIA SOBRE LA VIRGINIDAD PERPETUA DE MARÍA.

Escritos de los cristianos de los primeros siglos

Didajé:...Él tomó carne humana verdadera de la Siempre Virgen María.[58].. Atanasio: "Entonces, aquellos que niegan que el Hijo es por naturaleza desde el Padre y propio a su esencia niegan también que tomó verdadera carne humana de la Siempre Virgen María"

Hilario de Poitiers:”Si ellos (los hermanos del Señor) hubieran sido hijos de María y no de un matrimonio anterior de José ella nunca hubiera sido entregada en el momento de la pasión[59] al apóstol Juan como su madre al decirles el Señor: "Mujer he ahí a tu hijo" y a Juan "he ahí a tu madre[60]" entregando su legado de amor filial a un discípulo como consuelo al desolado". (Comentario sobre Mateo 1:4)
Dídimo, el ciego: "Nos ayuda a entender los términos "primogénito" y "único engendrado" cuando el evangelista dice que María permaneció virgen hasta el nacimiento de su primer hijo[61]" porque María, que será honrada y alabada por sobre todos los demás, no se casó con nadie ni nunca fue Madre de nadie más, sino que después del parto permaneció por siempre y para siempre virgen inmaculada.

Siriaco I (Papa): "Ustedes tienen buena razón de horrorizarse al pensar que otro nacimiento pudiera salir del mismo vientre virginal del que Cristo nació acorde a la carne. Porque el Señor Jesús nunca habría elegido nacer de una virgen si la hubiera juzgado que podría ser incontinente y de este modo contaminar con la semilla de una relación sexual humana el lugar del nacimiento del cuerpo de Cristo, la corte del eterno rey[62]".

Orígenes: ..." y pienso esto en harmonía en razón de que Jesús fue entre los hombres el primer fruto de la pureza que consiste en castidad “perpetua”, y María lo fue entre las mujeres. Por eso no hay un piadoso que adscriba otra cosa de ella que el primer fruto de su virginidad[63]".

Agustín: "Naciendo de una Virgen que elige permanecer Virgen aún antes de conocer quién nacería de ella, Cristo buscó su aprobación de la virginidad antes que imponérsela. Y él quiso que la virginidad sea una libre elección, incluso para aquella mujer de quien él tomaría para sí la forma de un esclavo"[64]... (Virginidad Santa "no fue el sol visible sino el Creador invisible quien consagró este día para nosotros, cuando la Virgen Madre, fértil su útero e íntegra su virginidad, lo trajo, e hizo visible para nosotros, por quien, cuando él era invisible, ella también era creatura. Una Virgen concibiendo, una Virgen embarazada, una Virgen dando a luz, una Virgen perpetua. ¿Por qué te sorprende esto, oh hombre?[65] Los heréticos llamados Antidicomaritas[66] son quienes contradicen la virginidad perpetua de María y afirman que después del nacimiento de Cristo ella se hizo uno con su esposo"[67]
Cirilo de Alexandria: "La Palabra en sí misma, vino a la Bienaventurada Virgen en su ser, asumiendo por sí mismo su propio templo de la sustancia de la Virgen y naciendo de ella un hombre en todo lo que externamente podría discernirse, mientras que internamente era el Dios verdadero. Por esto, el mantuvo a su Madre virgen después del parto. (Contra aquellos que no desean confesar que la Santa Virgen es la Madre de Dios[68]
León I (Papa): "Su [el de Cristo] origen es diferente pero su naturaleza [humana] es la misma. Los usos y costumbres humanas faltaron pero por el poder divino una Virgen concibió, Virgen dio a luz y Virgen permaneció.[69]
Atanasio "El tomó verdadera carne de la siempre-virgen María[70]" (Discurso contra los arrianos.
San Ildefonso.- Refutó una herejía[71] "... niegas que Dios pueda hacer lo que quiera, si niegas la virginidad de María".
San Jerónimo.- resume la fe de la Iglesia escribiendo contra Joviniano[72]: “Cristo es virgen, y la madre del virgen es virgen también para siempre; es virgen y madre. Aunque las puertas estaban cerradas, Jesús entró en el interior; en el sepulcro que fue María, nuevo, tallado en la más dura roca, donde no se había depositado a nadie ni antes ni después... Ella es la puerta oriental de la que habla Ezequiel, siempre cerrada y llena de luz, que, cerrada, hace salir de sí al Santo de los santos; por la cual el Sol de justicia entra y sale. Que ellos me digan cómo entró Jesús (en el cenáculo) estando las puertas cerradas... y yo les diré cómo María es, al mismo tiempo, virgen y madre: virgen después del parto y madre antes del matrimonio”.

3.9  Magisterio de la Iglesia
El símbolo de los apóstoles profesa expresamente este dogma; "fue concebido por obra y gracia del espíritu santo, nació de santa María, siempre virgen..."
Exhortación apostólica “Marialis Cultus” de su Santidad Pablo VI para la recta ordenación desarrollo del culto a la Santísima Virgen María
Añadiremos que el culto a la bienaventurada Virgen María tiene su razón última en el designio insondable y libre de Dios, el cual siendo caridad eterna y divina[73] lleva a cabo todo según un designio de amor: la amó y obró en ella maravillas[74] la amó por sí mismo, la amó por nosotros; se la dio a sí mismo y la dio a nosotros[75]
“Redemptoris Mater” encíclica de Juan Pablo II
María creyó que se cumpliría lo que le había dicho el Señor. Como Virgen, creyó que concebiría y daría a luz un hijo: el “Santo “, al cual corresponde el nombre de “Hijo de Dios”, el nombre de  “Jesús” (Dios que salva). Como esclava del Señor, permaneció perfectamente fiel a la persona y a la misión de este Hijo. Como madre, “creyendo y obedeciendo, engendró en la tierra al mismo Hijo del Padre, y esto sin conocer varón, cubierta con la sombra del Espíritu Santo”.[76]
Merced a este vínculo especial, que une a la Madre de Cristo con la Iglesia, se aclara mejor el misterio de aquella  “mujer “que, desde los primeros capítulos del Libro del Génesis hasta el Apocalipsis, acompaña la revelación del designio salvífico de Dios respecto a la humanidad. Pues María, presente en la Iglesia como Madre del Redentor, participa maternalmente en aquella “dura batalla contra el poder de las tinieblas” que se desarrolla a lo largo de toda la historia humana. Y por esta identificación suya eclesial con la  “mujer vestida de sol[77].
Se puede afirmar que  “la Iglesia en la Beatísima Virgen ya llegó a la perfección, por la que se presenta sin mancha ni arruga”;  por esto, los cristianos, alzando con fe los ojos hacia María a lo largo de su peregrinación terrena,  “aún se esfuerzan en crecer en la santidad”.  María, la excelsa hija de Sión, ayuda a todos los hijos —donde y como quiera que vivan— a encontrar en Cristo el camino hacia la casa del Padre.[78]
3.10 VIRGINIDADDE MARÍA EN EL CATECISMO
Desde las primeras formulaciones de la fe[79] la Iglesia ha confesado que Jesús fue concebido en el seno de la Virgen María únicamente por el poder del Espíritu Santo, afirmando también el aspecto corporal de este suceso: Jesús fue concebido "absque semine ex Spiritu Sancto"[80] esto es, sin elemento humano, por obra del Espíritu Santo. Los Padres ven en la concepción virginal el signo de que es verdaderamente el Hijo de Dios el que ha venido en una humanidad como la nuestra:
Así, S. Ignacio de Antioquía[81] "Estáis firmemente convencidos acerca de que nuestro Señor es verdaderamente de la raza de David según la carne[82] Hijo de Dios según la voluntad y el poder de Dios[83] nacido verdaderamente de una virgen, ...Fue verdaderamente clavado por nosotros en su carne bajo Poncio Pilatos ... padeció verdaderamente, como también resucitó verdaderamente"
 Los relatos evangélicos[84] presentan la concepción virginal como una obra divina que sobrepasa toda comprensión y toda posibilidad humanas [85] "Lo concebido en ella viene del Espíritu Santo", dice el ángel a José a propósito de María, su desposada[86].  La Iglesia ve en ello el cumplimiento de la promesa divina hecha por el profeta Isaías: "He aquí que la virgen concebirá y dará a luz un Hijo"[87]


3.10  FUENTES DE LA MARIOLOGÍA
Obtenemos noticias sobre la Virgen Madre de Dios y de la Iglesia:
1.      De las fuentes de la Revelación:
2.      Palabra de Dios escrita (Sagrada Escritura)
3.      y Palabra de Dios transmitida de viva voz a través de todas las generaciones (Tradición)
3.10.1  En la Biblia, en el Antiguo Testamento, nos habla de la Virgen de manera misteriosa. En el Génesis aparece íntimamente llegada a la promesa del Redentor inmediatamente después del pecado de nuestros progenitores, así como Eva estaba íntimamente ligada con Adán en la comisión de ese pecado. Las palabras de Yahvé: " Yo pongo enemistad entre ti y la mujer, entre tu linaje y el suyo; él te aplastará la cabeza mientras tú te abalances a su calcañal "[88], nos hacen ver a Cristo con María triunfando sobre el demonio tentador. En las personas bíblicas de Rut, Judit, Ester, así como en la Esposa de los Cantares y, sobre todo en la Hija de Sión, se ha visto vislumbrada la figura de María, así como en múltiples textos de los libros sapienciales, que la Iglesia recibe en su liturgia mariana. Así también aparece, según el mismo entender de los santos padres, la figura del misterio de la Virgen Fecunda en la nube que el profeta Elías divisara desde el Monte Carmelo, y que se convirtió en abundante lluvia[89], con grandes beneficios para la tierra de Israel esterilizada tras larga sequía.
3.10.2   En el Nuevo Testamento aparece María aureolada de una sobriedad maravillosa que hace más admirables y llenos de frescor natural los relatos. En los Sinópticos (Evangelios de San Mateo, San Marcos y San Lucas), especialmente en San Lucas, se nos manifiesta la presencia histórica de María en los hechos de la Infancia del Señor. El Evangelio de San Juan nos complementa, por decirlo así, la Mariología del Nuevo Testamento con el relato detallado del papel espiritual de María en las Bodas de Caná y al pie de la Cruz del Señor, en el Calvario[90].
3.10.3    Los Hechos de los Apóstoles nos completan la figura neotestamentaria de María, describiéndonos su presencia en la naciente Iglesia del Cenáculo y Pentecostés y, por fin, en el Apocalipsis se vislumbra, según la constante interpretación de la Iglesia en sus Santos Padres y en la Liturgia, el misterio de la gloria de María.
3.10.4  La Tradición segunda gran fuente de la Palabra de Dios revelada, nos presenta a María, bien sea a través de las decisiones de los concilios y de los Sumos Pontífices acerca de sus diversos misterios, o bien en los comentarios de los Santos Padres y escritores eclesiásticos, así como también en las manifestaciones de la arqueología, del arte cristiano de todos los tiempos, y de la liturgia.




3.11  LA FE DE LA IGLESIA

 La profundización de la fe en la maternidad virginal ha llevado a la Iglesia a confesar la virginidad real y perpetua de María[91] incluso en el parto del Hijo de Dios hecho hombre [92] En efecto, el nacimiento de Cristo "lejos de disminuir consagró la integridad virginal" de su madre[93] . La liturgia de la Iglesia celebra a María como la "Aeiparthenos", la "siempre-virgen”[94].
EN EL CONCILIO VATICANO II
"
El nacimiento de Nuestro Señor, que no disminuyó la integridad virginal de su madre sino que la santificó"[95]
Regina cæli
Regína cæli, lætáre; allelúia.
Quia quem meruísti, portáre; allelúia.
Resurréxit sicut díxit; allelúia.
Ora pro nobis Deum; allelúia.
 Gáude et Letáre, Virgo María; allelúia.
Quia surréxit Dóminus vere; allelúia.
Orémus: Deus, qui per resurrectiónem Fílii tui Dómini nostri Iesu Christi mundum lætificáre dignátus es, præsta quæsumus, ut per ius Genitrícem Vírginem Maríam perpétuæ capíamus gaudia vitæ. Per Chrístum Dóminum nóstrum. Amen.




Conclusión:
Después de este corto pero enriquecedor recorrido por la historia, la Biblia, los escritos, sobre María, la tradición de la Iglesia, los santos Padres, El Catecismo de la Iglesia Católica, los Concilios Ecuménicos y todo lo escrito y pasado de generación en generación sobre María. Puedo decir a ciencia cierta que mi amor hacia mi Madre ha cambiado, si ha cambiado porque ahora la amo más, la amo mas humana más cercana y verdadera.
Fuera, de lo que los demás crean o no, si ella fue virgen antes durante y después del parto, a mi me queda la certeza, que una mujer escogida por Dios para ser la madre de su único Hijo, no podría ser otra, que María, ella una joven humilde de Nazaret que supo decir que si a lo que Dios le pedía, y sin importarle todo lo que las futuras generaciones dirían de ella, o pensarían, se entrego sin limites a la obra que el Padre le propuso.
María entonces dijo al ángel: "¿Cómo puede ser eso, si yo soy virgen?"[96]
Me queda la satisfacción de saber que hubieron muchos antes que mí, que estuvieron interesados en entender las razones por las que decimos que María es por perpetuidad Virgen,  “pero ahora entiendo, que la fe es la razón que el hombre tiene en algo que no puede ver”.
Decir que la historia o la ciencia me ha explicado que María es por siempre virgen, seria anatema, pero estas razones sustentan la fe humana, y mi fe me ha hecho creer y hoy lo confirmo, nuestra Madre tan Amada, no pude ser corrupta por nada, por el simple hecho de ser la madre de Dios, y haber sido escogida desde el principio de los tiempos.
Ella con su vida virtuosa nos ha enseñado, ha luchar por nuestros Ideales, a no desmayar jamás en la terea, a obedecer al padre, hasta llegar al extremo de aceptar una muerte “una muerte de cruz” para su hijo Amado, a saber sobreponernos al dolor, a ese dolor que ella sintió al ver a su único hijo morir como delincuente.
También nos enseño a creer, fue la primera que creyó en la resurrección de su Hijo, y les enseño a los demás a tener fe, por tal razón el Padre la llevo en cuerpo y alma a su lado, su vida humana es un derroche de virtudes que mujer alguna no se puede comparar.
Dijo María: “He aquí la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra.”[97]
Dios planeó desde  la eternidad toda la obra admirable de la Encarnación del Verbo como culminación de la creación del Universo; Así, pues, la razón misma de ser de la Virgen María estaba en los designios del Altísimo aun antes del tiempo, en su carácter de Madre del Verbo Encarnado.
Dios, en el plan de su creación ya tenia previsto desde el principio lo que iba a hacer,  y desde siempre escogió a una gran mujer para ser la Madre de su único hijo, Él no se pudo equivocarse  Él escogió bien, escogió a la mas grande de todas las criaturas creadas por  Él mismo, a María siempre virgen”
TESIS DOCTORAL JACQUELINE VENEGAS PAZ





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